En primer lugar, mediante una sesión de Reiki el terapeuta trata de orientar y canalizar la energía hacia el lugar preciso donde se encuentra el problema, aunque también al cuerpo entero  si el tipo de dolencia así lo requiere.

   El tratamiento Reiki se dividen en sesiones.
 
    Para ello, la mayoría de esas sesiones se llevan a cabo con el paciente acostado en la camilla, vestido y sin calzado y, si es necesario, cubierto con una manta.

    Previamente al inicio de cada sesión el paciente debe quitarse, en la medida de lo posible, los elementos o adornos metálicos que pueda llevar, tales como: gafas, móvil, reloj, anillos.... para que no interfieran en la relajación y en el buen hacer.


    La duración de las sesiones suele ser entorno a los 50 minutos, aunque como hemos comentado en otros apartados, el tiempo en Reiki depende de cada paciente y puede variar ligeramente según las necesidades.

   A modo personal, recomendamos realizar bloques de 3-4 sesiones ya que el Reiki suele actuar y manisfestar sus propiedades de forma progresiva, apreciando los cambios a partir de la 3º sesión por término medio. En determinados casos hay pacientes que notan mejoría desde la 1º sesión.

   Normalmente es suficiente una sesión por semana, aunque a veces y según necesidad, se pueden aumentar a dos por semana sobre todo para el primer tratamiento (3-4 primeras sesiones).

   Es importante reseñar, que el hecho de que un paciente esté tomando algún tipo de medicación, no influye para nada en el tratamiento Reiki y no debe abandonarla sin el criterio del medico.

 

En qué consiste una sesión-

 

 

Qué sentimos en una sesión-

 

 

    Este es uno de los aspectos que mas intriga a los pacientes en un primer momento, la incertidumbre de la 1º vez, el miedo a pasarlo mal o incluso a que haya dolor, son inquietudes de  algunas personas.

      Pues bien, la realidad es que es un factor poco relevante, y por supuesto en Reiki nada es aversivo ni desagradable es más, la mayoría de la personas se quedan dormidas placidamente durante las sesiones no influyendo para nada en el resultado final.

        En las sesiones de Reiki no se experimenta ningún tipo de dolor más bien todo lo contrario, una profunda relajación.

        A veces, las personas más sensibles pueden percibir algún cosquilleo o alguna sensación de frío o calor en diferentes partes del cuerpo o incluso tener la sensación de flotar o la necesidad de expresar alguna emoción.


        Todo esto de debe a que la energía fluye dentro del cuerpo equilibrando tu sistema energético, soltando tensiones y estrés acumulado, aliviando dolores, y activando de este modo, la capacidad del cuerpo para sanarse.

       Como decimos no es algo relevante y hay personas que no sienten nada, sobre todo en las primeras sesiones, y no por ello se van a ver afectados los resultados finales.

       Debemos tener en cuenta que el Reiki no es la "píldora milagrosa" que te tomas una y al poco tiempo ya estás curado, sino que sus efectos son progresivos y acumulativos, de ahí que se recomiende tratamientos de 3-4 sesiones seguidas como mínimo una a la semana.

       Recordemos que sea cual sea tu dolencia, el efecto general de Reiki es crear una sensación de paz y tranquilidad.

     Te sentirás en condiciones para afrontar mejor  la vida y sus desafíos y aumenta tu energía y tu ánimo, dándote de este modo un punto de vista más positivo sobre la vida.

 

Crisis de sanación-

 

 

   ***En primer lugar debemos dejar claro que es algo que le ocurre a algunas personas pero no a todas ni mucho menos y se considera como un síntoma positivo para el bienestar personal que es el objetivo que pretendemos.

   En segundo lugar,  cuando hablamos de crisis de sanación con una persona que nunca ha recibido una sesión de Reiki podemos correr el riesgo de asustarle, al menos en primera instancia claro.

     Esto es totalmente normal, ya que la mayoría de las personas no se sienten cómodas, máxime hoy en dia, con la palabra crisis y a menudo se percibe como algo dramático incluso algo difícil de sobrellevar.

     Pues bien, la verdad es que cuando ocurre en la gran mayoría de las veces no pasa de ser algo secundario y sin importancia alguna.

 


                                      Pero, ¿de qué se trata realmente?

   Pues de pequeños cambios en nuestro organismo que pueden resultar algo molestos y que pueden ocurrir tras recibir una sesión de Reiki o en una iniciación (cursos).

      Algunos de los síntomas más habituales y que no suelen durar más de 24-48h suelen ser: nauseas, diarrea, dolor de garganta, catarro, algo de fiebre o simplemente mal humor o tristeza durante algún día de  la semana. Cómo podemos observar aspectos para nada preocupantes.

        Cuando ocurre esto (que ya decimos que no es lo habitual), entonces uno puede pensar que el
Reiki le ha ido mal, incluso que le ha perjudicado. Pues NO, todo lo contrario, es una buena señal y un síntoma positivo porque eso significa que la Energía está haciendo su efecto, liberando toxinas y bloqueos existentes.

    *** Como decimos estos efectos secundarios sólo ocurren en determinados casos y no sobrepasan las 24-48 horas, por lo tanto es muy importante seguir con el tratamiento para mantener la liberación de esas toxinas y bloqueos porque es una parte vital del proceso de sanación.

        A continuación en el siguiente apartado veremos algún ejemplo práctico que nos ayudará a entenderlo mejor :)

 

Ejemplo de crisis de Sanación-

 

 

       Vamos a imaginar que vienes a mi consulta porque te sientes triste aunque no sabes por qué. Incluso manifiestas no tener razones para esa tristeza porque tu vida es perfecta tal como está.

      Tienes una familia maravillosa, un trabajo bien remunerado, un entorno laboral armónico y un jefe comprensivo, viajas con frecuencia, vives en una bonita casa...

      Sin embargo en tu interior persiste esa tristeza que es llevadera...pero que pone barreras a tu plenitud.

       Entonces damos una sesión de
Reiki y al finalizar la tristeza ha desaparecido y sientes incluso una suave euforia.

      A lo largo de los dos o tres días siguientes sigues sintiéndote asi pero de pronto empiezas a perder esta sensación y la antigua tristeza vuelve a presentarse sin motivo, e incluso aparecen unos deseos de llorar.


       Y lloras sin saber por qué lo haces. Luego te calmas y te sientes mucho mejor y la tristeza ha desaparecido por completo.

     Has tenido tu particular crisis de sanación y has resuelto tu problema, al menos por el momento claro.

     Esto es un ejemplo ficticio, desde luego..., porque las personas solemos ser mucho más complejas que esto. Cuando hablamos de personas reales, lo que ocurre es que en la mayoría de los casos se presenta una variable muy molesta,
las resistencias.

       En el siguiente apartado vamos a ver el mismo ejemplo, en la misma situación pero agregando una resistencia :)

 

Ejemplo de crisis con resistencia-

 

 

    Bien, como hemos comentado en el apartado anterior vamos a añadir al ejemplo la variable "resistencia".

    Digamos que a ti no te gusta llorar y tienes por costumbre evitar el llanto sea como sea.

     En este caso no llorarás por profunda que sea la angustia que sientas e intentarás comprimir ese deseo de llorar, y como el Reiki suele empujar esos sentimientos hacia afuera sentirás desconcierto y enfado por no tener el control.

    Intentarás pensar en otra cosa o me llamarás a la consulta para que te de Reiki y te quite esa sensación horrible de angustia. Y entonces tu crisis de sanación será más difícil de sobrellevar debido a tu enorme resistencia a hacer algo tan sencillo como llorar para eliminar la angustia.

     Ahora imaginemos que haces varias sesiones y durante una de estas sesiones aparece un pensamiento inesperado que te recuerda una asignatura pendiente en tu vida.

     Algo que disfrutabas mucho haciendo pero que has dejado abandonado para construir tu actual vida perfecta.

 
     Entonces sientes una emoción tan fuerte al darte cuenta de la pieza del puzzle que te faltaba que finalmente dejas caer tus resistencias a expresarte por el llanto, y lloras desconsoladamente en medio de la sesión durante varios minutos hasta sentir alivio.

   Es importante que veas que tarde o temprano esto iba a ocurrir, con o sin Reiki. Pero mediante las sesiones de Reiki has acelerado un proceso que en otro caso te podría haber llevado mucho tiempo.

      También es importante que te des cuenta de que hay tantos tipos de Crisis de Sanación como personas y que en teoría es imposible prever como será en cada caso.

      La verdad es que la mayoría de nosotros solemos tener muchas más resistencias que en este caso supuesto, porque por naturaleza a la mente humana no le gustan nada los cambios.

Por eso es muy importante comprender que
la mente no debe gobernar nuestra vida.

Pero de ese asunto de la mente y el ego ya hablaremos en alguna otra ocasión. :-)